El número a cuatro manos de pliego16 contiene:

Editorial

Existe un principio básico de la física que determina que dos cuerpos no pueden ocupar, simultáneamente, el mismo espacio. Es la impenetrabilidad de la materia. Si esta regla es válida para los planetas, los jarrones y los peces, ¿qué ocurre con las mentes —y con los egos— cuando dos o más colaboran y compiten en la empresa de poblar la misma página en blanco? ¿Se superponen, se anulan, se funden en fantástica simbiosis? Es el misterio de la identidad de la obra escrita a múltiples manos. El presente número de pliego16 está dedicado a la exploración y, sobre todo, a la experimentación de esta alquimia.
   En ocasiones la voz de una obra se oye gracias a la imagen de un autor que la valida. El proceso de escritura individual va acompañado, muchas veces, de la conformación de una figura autoral tan o quizá más fuerte que la obra misma. La figura del autor, delimitada por un aura inamovible, lleva a cuestas una carga de significados basados en el prestigio del oficio. La escritura a cuatro manos conspira en contra de la ideología del yo autoral. Invita a una inmersión en el texto desde una perspectiva lúdica y abierta, flexibilizando sus contornos. Prioriza una experiencia de mimesis; un acto de subversión dentro del texto.
    Abre este número de la revista una estampa ensayística de Alejandro García Abreu, en la que compara la escritura colectiva con la tejedura de ciertas telarañas, recordándonos, junto con Nabokov, que la literatura no sólo es texto, sino textura. Sigue la fabulosa crónica de los primos Aarón Stillman y Pablo Piñero sobre la gestación de una novela que nunca tuvo lectores; un desconcertante ejemplo de los riesgos de la creación compartida. Posteriormente, Brenda Ríos y Ernesto Priego, en fragmentos de Los reduccionistas, se asoman a diversos puntos de intersección en el andar cotidiano de una pareja, a partir del lenguaje de los cuerpos. “Décimas al vuelo” atiende el oficio popular de la versada, en un intercambio epistolar electrónico. Presentamos también una entrevista con los artistas plásticos Jorge Ornelas y Anabel Quirarte, ganadores recientes del Premio de Adquisición Luna; una interesante charla sobre la exterioridad de lo íntimo y la interioridad de lo público. El narrador Vicente Alfonso nos entrega el relato “Latitud 32”, cortazariano microuniverso de sosias y reflejos. Después, un lúdico caso de poesía autorreferencial: Dalí Corona y Pablo King nos cuentan, en endecasílabos, las instrucciones para dar cuerda a un soneto. En un texto anfibio, Yesenia García y Pablo Molinet siguen la línea que comunica e imbrica a la escritura con el dibujo y la pintura. Por último, incluimos la reseña “Escribir a cuatro manos” (de Julie Anselmini, traducida por a. lèal), no sólo por su valor editorial y noticioso, sino porque constituye un excelente repaso de la historia de la creación literaria en colaboración.
    Esperamos que el lector encuentre entre estas muchas manos al menos una que lo toque.

"El ego no es tanto una enfermedad como un error de óptica." Octavio Paz

pliego16, 11, 2009

Editores: Julieta Gamboa, Romeo Tello A.
Asistencia editorial: Paola Velasco
Web:
Pablo Molinet

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